TYWIN
Llegó
un punto en el que no sabía cuántos días llevaba sin dormir al menos durante
dos horas seguidas, y cuánto más se acercaban a Tyrosh, menos dormía y más era
el peligro que les acechaba. Aunque lo más frustrante de todo era comprobar que
realmente seguían muy lejos de su destino. Bien era cierto que iban avanzando,
pero a un ritmo tan lento que parecía que se encontraban siempre en el mismo
punto. La causa principal de su lenta progresión se debía al ejército enemigo,
que les superaba en número con creces. No tanto por hombres, sino por la flota
marítima.