JOANNA
El
torneo estaba llegando a su final. Después de tres días solo quedaban cuatro
participantes, y todo Desembarco del Rey estaba expectante por conocer al
vencedor.
–
Espero que gane Ser Bonifer –dijo Rhaella mientras Joanna cepillaba su larga
melena plateada.
–
¿Por qué ser Bonifer, Alteza?
–
Porque le gusta –respondió Loreza antes de que la princesa pudiera hablar.
–
¡Loreza! –La joven Targaryen se ruborizó al momento, aunque las tres empezaron
a reír al unísono.
–
No sabía que Ser Bonifer hubiera llamado vuestra atención, Alteza –dijo Joanna.
–
Él… es muy apuesto, y muy caballeroso.
–
Os tiene conquistada –comentó la dorniense–, aunque en mi tierra hay hombres
mucho más guapos.
–
Seguro que no tanto como los Targaryen –indicó Joanna.
–
Oh, ¿acaso algún Targaryen ha llamado vuestra atención, Joanna? –Preguntó
Rhaella con curiosidad–. ¿Quizás mi hermano?
–
Claro que no, es solo que todos sois muy bellos, nada más –se defendió la
Lannister.
Terminaron
de peinarla y, cuando estaban colocando su vestido, alguien llamó a la puerta
de los aposentos.
–
¿Sí? –Preguntó Rhaella al ver que su vestido ya estaba perfectamente atado.
La
puerta se abrió, dejando que un chico de la misma edad que Joanna entrara en la
habitación. Tenía los ojos violáceos y el pelo plateado, al igual que su
hermana. Aerys hizo una leve reverencia al entrar, con cortesía.
–
Veo que estáis lista, hermana –dijo al erguirse–. Debemos irnos ya o nos
perderemos la justa de nuestro señor padre.
–
Tienes razón, vamos –Rhaella se acercó a él para que la tomara del brazo, cosa
que él hizo con gusto, mostrando una sonrisa perfecta y encantadora.
Ambas
doncellas salieron tras ellos, unos pasos más alejados para dejar intimidad a
los hermanos Targaryen. De vez en cuando, Aerys miraba hacia atrás, gesto que
Joanna percibió aunque le restaba importancia al asunto. «No querrá que nadie escuche lo que quiere decirle a su hermana, por eso
siempre observa que no haya nadie cerca», pensaba la joven.
Finalmente,
cuando llegaron al lugar donde se celebraba el torneo y ocuparon su lugar
correspondiente, Loreza volvió a hablarle.
–
Ese joven príncipe te mira mucho –le dijo en un susurro y con una leve sonrisa
de lado.
–
¿Qué? –Joanna la miró sorprendida–. Eso no es cierto.
–
Claro que lo es, ¿no te has dado cuenta? Ni en la presencia de su hermana puede
apartar la vista de ti.
Se
ladeó levemente para observar el palco real y vio como Aerys se giraba justo en
ese momento. «Es cierto, me estaba mirando… por eso
ha apartado la mirada, para que no me diera cuenta».
–
No lo entiendo –murmuró finalmente Joanna–, hay chicas mucho más guapas que yo.
Incluso su hermana es más guapa.
–
Tú también eres muy linda. Puedo asegurar que en un futuro serás tan bella como Rhaella.
–
Exageras…
–
Para nada. Además, creo que los Targaryen están cansados de ver que todos los
miembros de su familia son iguales –comentó divertida–. Últimamente todos ellos
se han casado por amor, no por querer mantener su sangre pura. Incluso el
príncipe Duncan ha renunciado a la corona por una plebeya de la que se ha
enamorado.
Joanna
se ruborizó al oír aquello: – ¿Crees que él… que el príncipe Aerys querría…?
–
El futuro nos lo dirá. Puede que solo sea un amor de niños, una simple
fascinación por verte a ti, tan guapa –respondió la dorniense mientras le
colocaba un mechón de pelo rubio tras la oreja–. Me alegra comprobar que
nuestro futuro rey tiene tan buen gusto –dijo a la vez que le dedicaba una
tierna sonrisa–. Oh, mira, ya van a empezar.
La
joven Lannister agradeció que la primera justa fuera a dar comienzo ya que
empezaba a sentirse algo nerviosa. Quizás todo lo que Loreza le había dicho
fuera una simple suposición, pero aún así ya no podría mirar al príncipe con
los mismos ojos. Aprovechó que todo el mundo estaba pendiente de lo que ocurría
en el combate para fijarse en él. «En
verdad es muy guapo, ha heredado todos los rasgos de su familia Targaryen.
Cualquier muchacha se quedaría embelesada nada más mirarle».
Un
fuerte sonido la sacó de sus pensamientos. Las dos lanzas habían colisionado y
uno de los contrincantes se encontraba en el suelo. Joanna pudo averiguar con
facilidad quién había ganado por la gran diferencia de altura que había entre
ambos luchadores.
–
Sabía que Ser Duncan derrotaría al príncipe Jaehaerys –comentó.
–
Sí, parece que el padre de nuestra querida princesa no podía hacer mucho contra
el Lord Comandante de la Guardia Real –indicó
Loreza a su vez.
La
segunda justa no se hizo esperar mucho más. En este caso se enfrentaban Barristan
el Bravo y Ser Bonifer. Nadie apostaba por un ganador claro para dicha justa,
pero lo cierto es que terminó con la misma rapidez que la anterior. Barristan
solo necesitó un golpe de su lanza para derribar a Ser Bonifer y ganar
la justa. Joanna percibió la tristeza en el rostro de Rhaella.
–
Está muy prendada de él, se queda maravillada cada vez que lo ve –murmuró.
–
¿Te refieres a la princesa? –Preguntó Loreza a la vez que Joanna asentía a su
pregunta–. Sí, eso parece. Es… bonito verla así.
–
Ya lo creo –susurró sonriendo.
Hubo
una pequeña pausa antes de que el torneo se reanudara. Solo quedaba una justa,
la última de todas. La que decidiría quién era el ganador de aquel torneo.
Barristan Selmy o Ser Duncan el Alto. Ambos hombres estaban ya listos, cada uno
en un extremo, con las lanzas y los escudos cuidadosamente colocados.
–
Apuesto por Ser Duncan –comentó Loreza.
–
Yo por Barristan –se apresuró a decir Joanna, justo antes de que los caballos
comenzaran a galopar.
Cada
vez estaban más cerca el uno del otro hasta que se produjo el contacto de sus
armas. Se escuchó como una de las lanzas se quebraba y el público enmudeció.
La
lanza de Ser Duncan había impactado con fuerza en el escudo de su adversario,
quedando destrozada, pero el joven Barristan se mantuvo en su caballo,
consiguiendo mantener el equilibrio con algo de dificultad.
Una
vez le dieron una nueva lanza a Ser Duncan, volvieron a cargar el uno contra el
otro. El golpe esta vez fue mucho mayor. Ambas lanzas estaban destrozadas y uno
de los luchadores se encontraba tendido en el suelo. Todos los asistentes del
torneo se levantaron al unísono, atónitos y a la vez maravillados.
–
Increíble –murmuró Loreza–. Ha derribado a Ser Duncan.
Barristan
bajó de su caballo y se quitó el yelmo, contemplando con estupefacción como el
público le aplaudía. Incluso el propio rey Aegon se levantó y bajó hasta donde
se encontraban los dos luchadores. Felicitó a su amigo Ser Duncan, el cual ya
había conseguido ponerse en pie aunque se le notaba dolorido. Después observó a
Barristan y el joven se inclinó con rapidez al ver cómo el rey se acercaba a
él.
–
Os conocen como Barristan el Bravo, ¿no es así, muchacho? –Preguntó el rey.
–
Así es, Alteza. Vuestro hijo me otorgó ese nombre –respondió manteniendo aún la
reverencia.
–
Y no le faltaba razón. Arrodillaos.
El
joven obedeció con rapidez, arrodillándose frente al rey. Aegon desenfundó su
espada y miró a su alrededor: –Todos los aquí presentes habéis comprobado la
valentía de este muchacho. A partir de ahora será algo más que eso.
El
rey empuñó la espada con firmeza y la posó sobre el hombro izquierdo de
Barristan: – Yo, Aegon de la Casa Targaryen, el quinto de su nombre, rey de los
Ándalos, los Rhoynar y los Primeros Hombres, Señor de los Siete Reinos y
Protector del Reino, os nombro a vos caballero, Ser Barristan Selmy “el Bravo” –proclamó
pasando la espada al hombro derecho del recién nombrado caballero.
¡Aerys echándole el ojo a Joanna! Se va a liar pardísima en un futuro...
ResponderEliminarMe encanta Ser Barristan, es un señor e.e
¡Esperando el siguiente! Enhorabuena :3
Creo que habrá muchas miradas fulminantes en un futuro, mucha tensión e.e
EliminarSer Barristan es uno de los pocos caballeros verdaderos que quedan. Que me coincida con esta historia es todo un honor.
Muchas gracias por comentar :D
ahhh! Me ha encantado!! Que miedito me da que Aerys se fije en Joanna *_* yuyu total...conociendo como lo conocemos...
ResponderEliminar¡Ser Duncan! Y Barristan nombrado caballero!! yess!!!!
Me está encantando!! *aplaude* Deseando leer el próximo ^^
A todas nos da miedito. Yo ya temo hasta escribir sobre él, jajaja. Veremos a ver qué pasa en un futuro...
EliminarComienza la vida de Barristan como caballero :3
Muchas gracias por comentar! :D