JOANNA
Era
incapaz de conciliar el sueño. Aunque mantenía los ojos cerrados, no dejaba de
dar vueltas en la cama, intentando adoptar la posición adecuada para dormir un
poco. Su mente no descansaba, le resultaba imposible olvidar por unos minutos
lo que había experimentado hacía apenas unas horas. «Me besó», se recordaba a sí misma, recreando una y otra vez el
momento vivido entre ellos. Su primer beso había sido para él… ¿O fue él quién
se lo robó a ella? Aquel pensamiento la hizo sonreír. Nunca creyó que Tywin la amara,
mas esas fueron sus palabras al separarse de ella: “porque os amo, Joanna”.